La lucha contra los cárteles duros ha llevado a las autoridades de competencia a desplegar un conjunto de instrumentos para la detección, persecución y penalización de los infractores.Como consecuencia del refinamiento en los instrumentos de detección, más allá de la política de clemencia en sí misma, en la que el infractor se dejar ver a sí mismo como tal, el análisis económico apoyado en la observación empírica ha desarrollado los llamados screens conductuales a fin de rastrear las prácticas colusivas por sus efectos, generalmente sobre precios y cantidades o cuotas, y screens estructurales, que ponen el énfasis en las características de mercado más típicas y propicias para el desarrollo de los cárteles.