En esta obra va desfilando una población española deportada de unas 50 .000 personas, entre prisioneros de guerra, marineros, rehenes e indiv iduos sospechosos. Se describen sus condiciones de existencia variopin tas y se analizan sus opiniones y mentalidades a través de las evasion es, de la prestación -o rechazo- del juramento de fidelidad al rey Jos é I y del alistamiento de algunos en el ejército imperial. Mientras qu e los deportados más ilustres (Palafox, Javier Minaà) o más ôexaltados ö son encarcelados en fortaleza, los soldados rasos se distribuyen en decenas de ôdepósitosö o constituyen ôbatallones de trabajadoresö dest inados a limpiar canales de navegación y secar marismas. Lejos de comp artir el rencor y los prejuicios antihispánicos de Napoleón, todo un s ector de la población gala, por afinidades religiosas y monárquicas, s e esfuerza por ayudar a esos desdichados súbditos del Borbón español, en lugar de contemplarles como enemigos aborrecibles. Jean-René Aymes, ex alumno de la Esc