En los últimos años ha alcanzado un gran desarrollo el estudio de la historia de la alimentación. Al centrarse, entre otros aspectos, en el significado espiritual y religioso de la comida, ofrece posibilidades de análisis especialmente fructíferos en el caso de comunidades mediatizadas por la alteridad religiosa. La diferencia entre los sistemas alimentarios judío y cristiano nutrió un enfrentamiento que, en el caso castellano-leonés, se agudizó como consecuencia del fenómeno de conversiones masivas que llevó a muchos judíos a abrazar el cristianismo, pues el criptojudaísmo se caracterizó, frecuentemente, por el seguimiento de las prescripciones alimentarias del judaísmo, convirtiéndose la comida en un elemento de discordia. El conflicto en torno a lo que comían, o dejaban de comer, los judeoconversos se agudizó durante el reinado de los Reyes Católicos, en relación con la actividad inquisitorial.