Menos conocido que Hemingway, Faulkner o Dos Passo, Thomas Wolfe es sin embargo uno de los grandes escritores norteamericanos de este (1900) en Ashville, Carolina del Norte, de una familia de trabajadores, Wolfe, se abrió paso hacia la literatura por su propio y tenaz esfuerzo hasta devenir una suerte de mito dentro de la narrativa norteamericana. Aunque en verdad todos sus libros pueden ser considerados como uno solo dado el componente autobiográfico que la roca (1937) y de los volúmenes de cuentos o fragmentos de traducido hasta hoy al español que sepamos-, donde narra la tenaz, razón última de su empeño titánico: un Mundo Nuevo debe fundar su propia y auténtica literatura, debe hallar su propia expresión. El combate cuerpo a cuerpo de Thomas Wolfe, con su obra se convierte en una magistral lección de la dificultad y el goce de escribir, del drama y el dolor de la creación. Por último, el traductor de esta obra, el escritor César Leante, no vacila en calificarla como uno de los documentos más extraordinarios que hayan salido jamás de la pluma de un escritor.