Conscientes de su valer, su valor, que en cercanía afectuosa o en distanciamiento irónico hacen compañía o contrapunto a poderosos personajes bíblicos.Compartiendo o no la fe y las esperanzas de los hombres, ellas dibujan maneras de mujer con vigencia y validez también hoy.Son mujeres de leyenda: con nombre o anónimas, jóvenes o ancianas, castas algunas, meretrices otras.Vivieron o se las recuerda en los márgenes de la saga bíblica a la sombra de varones que se creyeron protagonistas o relatores de una historia sagrada, tocando divinidad.