Así se construye un poder sin límites ni contrapesos.El 31 de mayo de 2018, José Luis Ábalos subió a la tribuna del Congresoápara defender la moción de censura del PSOE y citó una frase de lasentencia del caso Gürtel: el PP había diseñado «un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional mediante la manipulación de laácontratación pública». Su compromiso y el de Pedro Sánchez era adecentarála vida pública española.Han pasado ocho años. ¿Lo han conseguido? Rotundamente no.Desde su llegada al poder, Sánchez ha tejido una tela de araña que atrapa a militantes, medios de comunicación, jueces, fiscales y empresarios. Las operaciones sobre Indra, Telefónica, RTVE, Prisa o la Agencia EFE no son accidentes de gobierno: acreditan un método invasivo, sistemático y poco tolerante con la discrepancia.Por el camino han surgido casos de corrupción que alcanzan a algunosáde sus ministros, a su mujer y a su hermano. No es mala suerte. Es laálógica inevitable de un poder que confunde lo público con lo propio.áEste libro es el mapa de esa red. Y un recordatorio de que la corrupciónáque más daña no siempre tiene nombre en el sumario.