El imaginario de las leyendas de Bécquer, a menudo diluido en el simbolismo de su escritura, recobra aquí su intensidad más evocadora. Bajo la sombra de «El Monte de las Ánimas» y la inquietante presencia de «Los ojos verdes», se alza una promesa gráfica: devolver a estos relatos su atmósfera gótica, inspirada en los paisajes y tradiciones sorianas que los evocan, y sumergir al lector en su profundo romanticismo.«-¿Y qué tal os ha parecido?-Lo voy a escribir... voy a dejaros una obra inmortal del arte, un Miserere que borre mis culpas... y eternice mi memoria.»Porque hay noches en que las ánimas regresan... y miradas que nunca dejan de acechar.