Tres hombres de distintas generaciones convergen en torno a un arraigado sentimiento nacionalista en los últimos años del siglo XX. Luismi, joven utópico que se entregará con la radicalidad y el vigor de la adolescencia; Arrasátegui, abogado de buena familia e insobornables convicciones que asume el liderazgo político; y don Rogelio, viejo sacerdote al que agitan dos únicas pasiones: su tierra y su religión. Pero la quimera militante de los protagonistas se estrella contra una sociedad descreída e individualista, contra unos políticos que viven en el egoísmo y el medro material al margen de lo ideológico, contra un entorno que los sufre sin comprenderlos, contra una globalización que unifica o desintegra cuanto tocaà y contra sí mismos y sus propias contradicciones. En Alba de hulla se adentrará a través de la ficción en el ser más profundo e insondable del nacionalismo que, con sus luces y sombras, ha sido uno de los credos que han marcado el pasado y el presente español y europeo.