Irelú nunca quiere dormir, prefiere seguir jugando. Su madre, con ternura y creatividad, inventa un ritual en cuatro pasos para convertir la hora de dormir en un momento mágico. Entre cuentos, promesas, masajes y viajes en nube, Irelú descubre que soñar también puede ser una forma de jugar. Un relato entrañable que transforma la rutina nocturna en una aventura para el corazón.