En 1884, recién casados, Elizabeth Robins Pennell y el dibujante Joseph Pennell se lanzan a una aventura que tiene una parte de reto deportivo y otra de juego literario: recorrer en bicicleta -en un peculiar tándem de la época- el camino hacia Canterbury, siguiendo la estela de Los cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer. El resultado es un relato ingenioso y moderno para su tiempo, donde la ruta se convierte en una cartografía cultural: posadas, pueblos, paisajes y encuentros cotidianos aparecen atravesados por referencias literarias y por una mirada siempre curiosa, que transformará el viaje en una forma de leer la realidad y el mundo.Esta ?peregrinación? marca también una pequeña revolución. En pleno siglo XIX, cuando ver pasar a una mujer pedaleando a campo abierto solo podía provocar asombro, la autora escribe desde la experiencia de moverse con libertad, de ocupar el espacio, de disfrutar del aire libre y de la velocidad sin pedir permiso, siendo mujer. Con humor, ironía y una inteligencia muy viva, Elizabeth nos presenta a una pareja que decide vivir su proyecto de vida marital a modo de sociedad creativa y profesional -ella con la palabra, él con el dibujo- y, de paso, deja también una de las crónicas pioneras del cicloturismo y del deporte femenino. Este es un libro para quien ame viajar, la literatura y esa deliciosa sensación de independencia que solo proporciona el movimiento.