Una atrevida historia que desenmascara todos los clichés de los cuentos de hadas , y que nos hace pensar en que quizá? ¡algún cliché no es el findel mundo!Una joven lectora muy exigente no aceptará clichés en esta historia. No hay princesas en peligro, dragones y brujas malvadas. Ni violencia ni alcohol: no son buenos para los pequeños lectores.Pero los cuentos de hadas están llenos de clichés y detalles políticamente incorrectos... y si quieres eliminarlos a todos, puedes obtener resultados bastante extraños.Una historia que lo da vuelta todo para dejarnos con una gran sonrisa en los labios.