La soledad se vive a menudo como una derrota que acaece tras el duelo, la separación o el celibato. Sin embargo,áofrece también una vía de escape y una forma de respuesta contestataria ante la sociedad. A lo largo de la historia,ádesde el monje medieval, pasando por el genio renacentista, el poeta romántico o el hiperindividualismo actual, mujeresáy hombres han buscado refugio en una soledad que les permita mantener un lugar donde no hay más ley queánuestra conciencia. En este periplo reflexivo y ameno por la historia y la literatura, la autora se cuestiona el momentoáen que la soledad se consideró como una condición necesaria para la realización personal. Y para ello, aborda la obraáde Aristóteles, de Petrarca, de Montaigne, de Hannah Arendt?, para preguntarse y preguntarnos: «¿Existe realmenteála soledad o el individuo autárquico es solo una ilusión?».Sabine Melchior-Bonnet presenta en Una historia de la soledad una visión particularmente femenina, ya sea la de lasáviudas que rechazaban tanto un nuevo matrimonio como el retiro conventual, la de las esposas infelices condenadasáal ostracismo, la de las ancianas que perciben cómo la vida social las margina o, en la actualidad, la de la mujerádivorciada y/o abandonada que no añora el modelo matrimonial, la llamada «mujer rota» según Simone de Beauvoir,ámientras que la «nueva soltera» asume una soledad que le permitirá realizarse.