Los paisajes del Baix Ter que recoge este libro son intemporales, sin presencia humana, y muy pocos elementos revelan que nos encontramos ante fotografías captadas recientemente. Es el paisaje, los elementos arquitectónicos, los mismos campos que trabajaron tantas generaciones pasadas, lo que Vicenç Rovira nos presenta como algo persistente, insobornable y indiferente al paso de los años.