Es de noche en la montaña suiza y llueve. Llueve como no había llovidodesde hace años. Y el agua que cae del cielo parece querer llevárselotodo. Con este horrible tiempo, la taberna Helvezia -a punto de cerrarpara siempre- es como un refugio que da la bienvenida a todas laspersonas, a sus historias, a su sed y a sus recuerdos. Así comienza unviaje mágico, melancólico y alegre, lleno de ruido y de presencias,vivas y muertas, de suerte favorable y adversa, destinado a no terminarmientras haya un vaso lleno y una historia vuele en el aire.