El mundo romano antiguo presenta facetas casi modernas, sobre todo, en el ámbito de la política. Ahí están las interminables deliberaciones del senado; el cursus honorum o la propia evolución del sistema político, pasando de monarquía a república y de ésta al imperio. No obstante, los romanos distinguían generalmente con claridad la "teoría? de la "praxis?, aunque las consideraban necesariamente ligadas. Por eso, en el mundo romano resulta a veces difícil -por no decir imposible separar una de otra. Sin embargo, una parte de la historiografía actual está empeñada en conseguirlo. En cualquier caso, en la política los romanos eran esencialmente pragmáticos, aunque en ocasiones esta actitud utilitaria de la vida chocara con los principios tradicionales conformadores de las costumbres, creencias o normas, por los que se regía la vida pública romana.