El ?COVID 19? ha transformado las coordenadas éticas y políticas con las que habíamoscomenzado el siglo XXI. El anunciado cambio de época, ha venido precedido por unapandemia que ha modificado las convicciones éticas que, hasta entonces, guiaban nuestrasresponsab ilidades políticas. Si entre las causas de la pandemia se encontraban el ingenio yaplicaciones de la innovación científico-técnica, en la respuesta social y política de lacomunidad internacional también hemos comprobado el vigoroso poder de dichas innovacionescuando se ponen al servicio de la toda humanidad. Esta capacidad de nuestra cultura tecno-científica afecta a todos los ámbitos de la vida y condiciona los valores de la convivencia socialy política, presentándose como un poder que denominamos Tecnocracia.Los cambios en las convicciones han sido catalizados por el protagonismo con el que la Éticadel cuidado ha configurado las respuestas, concediendo mayor valor a todas las actividades,oficios y prácticas relacio