En general me sorprende en tus versos que la energía y la honestidad no menoscaban tu instinto poético. Es decir, que no por incorporar al poema las cosas cotidianas de tu vida pierdes de vista que estás haciendo poesía. Tienes una lírica "dura", muy rara y personal. Y a pesar de eso, no deja de ser lírica; lo que sobresale bastante en estos tiempos en que los poetas escriben como administrativos, y los que más se arriesgan apenas si encuentran difusión.