Arturo Loaysa, escritor de éxito escaso abocado a compaginar su irrevocable vocación literaria con las demás menudencias vitales, vislumbra un escenario por completo nuevo desde el instante preciso en que conoce por azar aparente a una mujer enigmática en uno de los locales de copas más reputados de la ciudad....La soledad, el miedo, el vacío perpetuo, la necesidad perentoria de ahondar en la propia memoria y en la memoria de los situados más cerca, a menor distancia. La percepción de un peligro latente al comprobar por sí mismo que los implicados en la historia tan intrincada son más de los que parecen de inicio.