Regreso a las azoteas verticales nos habla del hombre y de su anhelo de ser. Asomarse a estas azoteas del alma lo enfrenta a lo vertiginoso de la existencia: el mundo exterior o empírico (Realidades), el mundo expresivo (Etimologías) y el mundo interior y privado (Principios e inexactitudes) conforman y desvelan de un modo singular el silencio secreto, a veces luminoso, a veces oscuro, que acontece en toda vivencia humana.