deÿlosÿerroresÿque,ÿsinÿduda,ÿcometemos los adultos alÿenseñarÿaÿleerÿaÿlosÿniños:
ÿ
ÿÿEnseñamos laÿlectoescrituraÿcomoÿunaÿtécnica,ÿnoÿcomoÿunaÿformaÿde comunicación.ÿ
ÿÿTransmitimosÿaÿlosÿniñosÿqueÿloÿimportante en la lectura esÿcómo seÿleeÿelÿtexto y no su contenido.ÿ
ÿÿComo nuestraÿlecturaÿde adultos es autonómica,ÿolvidamos que el aprendizÿdeÿlectorÿtieneÿanteÿsí unaÿdifícil tarea queÿrequeriráÿautomatizarÿprocesos tanÿcomplejos que,ÿenÿunÿprimerÿmomentoÿsobreÿtodo,ÿconsumiránÿtodos sus recursosÿatencionales produciéndole unaÿgranÿfatiga.ÿ
ÿÿPenalizamosÿoÿnosÿescandalizamosÿde sus errores deÿlectura.ÿ
ÿÿLesÿsometemosÿaÿsesiones deÿlecturaÿlargasÿyÿcansadas enÿlugarÿde cortasÿyÿfrecuentes.
Partiendo deÿlasÿreflexionesÿanteriores, elÿprograma de