De un nexo carnal y parental , como el que tienen todos los actores con las letras, nacen estos entremeses de Paco R. Fuertes en el más genuino estilo y tradición de la Commedia dell'Arte. Es este un caso que podría calificarse de inevitable, pues la consagración a la escena de muchos autores teatrales -o a la pluma de muchos actores, como prefiera verse- se ha ido cumpliendo tan certeramente como una ley de la naturaleza a lo largo de la historia. No crea el lector, sin embargo, que va a verse privado de aprovechables lecciones para su propio tiempo y condición, pues Pierrot... pierrot tiene que ver con el universal concepto de la obcecación en metas imposibles, mientras que Los dueños del aire da un vigoroso golpe a nuestras conciencias ecológicas y sociales a través de las vicisitudes de dos sabios alquimistas.