Aunque el príncipe Bonaparte no lo incluyera en su mapa dialectal de 1863, el euskera de Artajona perduró hasta el último cuarto del siglo XIX. Gracias a las investigaciones procedentes de la toponimia, de la antroponimia y del vocabulario patrimonial, en este diccionario están recopiladas 743 palabras vascas y de sustrato vasco, que son parte de la identidad artajonesa actual. Cada voz ha sido estudiada de manera sistemática, y su uso y variantes se han contextualizado y contrastado geográficamente en el ámbito de habla vasca, con una particular minuciosidad entre las formas dialectales altonavarras.El diccionario, además, está enriquecido con varios apartados breves sobre la historia del euskera de Artajona, sus investigadores, su gramática y léxico, cuyas características más particulares derivan de su ubicación en el extremo meridional del uso histórico del euskera.