La coalición electoral que triunfa en España, en las elecciones de feb rero de 1936, es resultado de laboriosas negociaciones entre los parti dos de izquierda. Era preciso recorrer todos los pormenores de su form ación para entender las razones de su inmediata fragilidad. Y de ese r ecorrido resulta que la coalición que se presenta ante los votantes só lo parcialmente puede ser denominada Frente Popular. Lo es, sin duda, por el espíritu que la alienta, por las esperanzas que despierta, pero no por el resultado orgánico que se obtiene; lo es en cuanto coalició n de partidos, pero no en cuanto «nuevo ente político» ni como acuerdo firme de gobierno. Explicar las razones de este Frente Popular, parc ial y limitado, es el tema de este trabajo. Que se aborda desde los pr opios presupuestos políticos de que parten los partidos de izquierda y las organizaciones sindicales. La negativa de la UGT y de la izquierd a socialista a embarcarse con todas sus consecuencias en un proyectó p olítico global que se extendiera desde los republicanos a los comunist as, unida a la debilidad y escasa implantación de éstos, son las dos c ausas fundamentales del específico carácter que adopta en España la po lítica frentepopulista y que podría resumirse en estas dos notas: hege monía de los partidos republicanos, esto es, de la fracción con menos base popular del frente; y pasividad de los socialistas, esto es, de l a fracción con más arraigo y audiencia.