Los registros arqueológicos, artísticos y literarios nos permiten vislumbrar las preocupaciones que han tenido los hombres por lo incomprensible, sintiéndose fascinados por un universo de dioses y seres sobrenaturales a los que trataban de acercarse, comprender o aprehender. Un vehículo ?normativo? de encauzar esa búsqueda y esos sentimientos, es la religión, o mejor las religiones. Pero también existían otros sistemas de creencias igual de complejas y hasta cierto punto ?anti- religiosas? que procuraban dar respuestas a los enigmas de la existencia, en aspectos más mundanos, menos trascendentes. A nivel popular, la magia es el modo en que se articulan o desarticulan una serie de prácticas que invoca a los daemones y seres intermedios para someterlos a su voluntad, y, empleando sus poderes sobrenaturales, usarlos en provecho propio o ?contra? otra persona.