La obra de Sir Thomas Browne es de una rareza alucinante. Se trate de medicina, esoterismo, teología o ciencias naturales, Browne escribe siempre con el gesto del anticuario. Su erudición barroca, más apasionada que verídica, es capaz de mezclar la alquimia con los peces que comió Jesús al resucitar, la cetrería con los versos ropálicos, los túmulos funerarios con las respuestas del oráculo de Apolo en Delfos.u hogar para desentrañar los enigmas de un lugar que aparenta multiplicarse a medida que sus cuartos, patios y sótanos aparecen o desaparecen. Un c¡rculo es una novela que escapa a las clasificaciones, con la misma soltura y ligereza que lo hace el poeta, escritor, cr¡tico y maestro Noé Jitrik, al hibridar con su narrador extraordinario el ¡mpetu de la trama, la armon¡a de la prosa y la filosof¡a de un pensamiento cr¡tico y comprometido con la sociedad, la pol¡tica y la literatura.A veces lo que se vive en un lugar queda impreso en el ambiente, no en las paredes ni en los techos, en el entero lugar; los lugares, Claudio, tienen memoria y los recuerdos presencia y forma. Puede ser que Carranza esté todav¡a aqu¡.ientos teóricos y múltiples materializaciones desarrolladas bajo las directrices de los CIAM y la Carta de Atenas. Las numerosas realizaciones que el libro recoge (que van desde el racionalismo más abstracto y ortogonal hasta los trazados más orgánicos y naturales) se organizan en siete cap¡tulos que ponen orden en el variado conjunto de tipos, con la ciudad de Brasilia como proyecto cumbre de este periodo.