Un día despiertas en una habitación completamente vacía cuya blancura te hace perder la perspectiva del tiempo y el espacio. La única persona que te acompaña es quien pondrá a prueba tus cuentas pendientes y tu biografía: tú mismo. Monólogos en una caja profundiza en esa idea para ofrecer un viaje repleto de recuerdos, reflexiones y algún que otro relato.