Destacadas personalidades de la sociedad catalana dan reconocimiento público a la figura de Josep Maria Vilaseca i Marcet, glosando las diversas facetas de su personalidad en los tres ámbitos en que su acción benefactora fue más notable: el del derecho y la autonomía, el de la sociedad y el de la iglesia. A través de ellos queda patente la actividad del homenajeado como prosista, como creador de plataformas de influencia social y como mecenas.