Pocas veces se nos da la oportunidad de leer el testimonio de la vida de una personalidad que aúna la clarividencia del hombre de acción y la intrepidez del pensador consecuente. Las Memorias de Hans Jonas presentan a un individuo excepcional en una encrucijada histórica que ha marcado la política y la filosofía occidentales de nuestra época. Sin proponérselo, Jonas comparece, en efecto, en muchos lugares y momentoss decisivos del siglo XX: en Friburgo, como el alumno aventajado de Martin Heidegger, el pensador más importante de nuestro tiempo; en Berlín, como el militante activo del movimiento sionista alemán, en un periodo en que se fragua el Estado de Israel; en Londres, como el profesor preocupado por la suerte de su magna tesis sobre la Gnosis, alabada internacionalmente; en Palestina, como el guerrillero de la resistencia israelí en un conflicto bélico que se ha erigido en clave para la marcha posterior del mundo