Complicado entender la vida de uno sin el otro. El Real Madrid abrió s us ojos al mundo de los vivos en 1902, el Atlético, en 1903. Un año no es nada cuando se habla de un siglo de historia y pasión. Se puede y debe decir que desde entonces viven de la mano. Cerca pero lo suficien temente lejos para mantener las distancias. Cada uno, con sus vicisitu des, sus momentos de gloria y sus momentos de pena. Cada uno fiel a un a idiosincrasia que ha ido forjando a su manera, sin mirar mucho al de enfrente, pero sin perderle nunca de vista.