Ciertas conductas afectan negativamente a nuestra salud presente y futura. Lamen¡tablemente, también sabemos que esa in¡formación no hará que cambiemos nuestro comportamiento. Resulta más fácil y efi¡caz en términos preventivos aprender una conducta saludable en la infancia o juven¡tud que cambiarla en la edad adulta. Por eso tiene sentido analizar las conductas de los y las jóvenes. Durante sus años de universidad aprenderán muchas cosas. Algunas son realmente valiosas para la vida profesional, y otras muchas serán es¡pecialmente relevantes para la calidad de vida y la salud durante la vida adulta: son los comportamientos relacionados con la salud. En este trabajo presentamos los resultados de un estudio en el que hemos evaluado el estilo de vida y los comportamientos au¡toinformados de 1.250 estudiantes de la Universidad de Castilla-La Mancha.