Pocas cuestiones están más de actualidad que las referidas a la corrupción, en cualquiera de sus facetas, y su evidente conexión con la llamada ?delincuencia económica? y los fenómenos de la globalización. De ahí que en la investigación de la criminalidad económica en las últimas décadas la atención se ha dirigido muy intensamente hacia la corrupción, no solo en relación con la corrupción económica internacional, hablándose de un mercado negro de transacciones financieras en el que juega un papel considerable sobre todo el blanqueo de capitales, sino, más modernamente, con los fenómenos de corrupción en el ámbito privado. La penalización de la corrupción en el sector privado no es en absoluto un fenómeno excepcional en el ámbito del Derecho comparado. . Es más que evidente que la corrupción y el blanqueo de capitales están intrínsecamente vinculados. Al igual que otros delitos lucrativos, los de corrupción se cometen con la finalidad de obtener una ganancia personal. La lucha contra el blanqueo de capitales es la piedra angular del objetivo más amplio de lucha contra la delincuencia grave ?incluida la corrupción?, al privar a los delincuentes de sus beneficios ilícitos y perseguir a quienes contribuyen al blanqueo de esas ganancias.