Si entre las dos guerras mundiales Válery, Husserl y Freud "proponían una nueva conciencia e inconciencia farmacológica del mundo del espíritu", si eran los intelectuales los que podían inferir esto mediante una crisis de época, nuestra contemporaneidad hace patente "una consciencia e inconsciencia común, enmarañada y miserable" que manifiesta el malestar compartido en el Antropocenocontemporáneo.