A través de 180 haikus, la autora realiza un recorrido interior para reflejartanto los instantes de desconcierto, dificultad o desánimo como otros deinspiración, asombro o crecimiento personal. Nos encontramos ante unaemoción sin artificios, que pone el foco en el valor de la sencillez y lapercepción de lo cotidiano con una mirada nueva.