Las enseñanzas de mil falsos doctores truncan la fe y el buen sentido. Nada más práctico y necesario que este estudio, pues a todos dirige sus tiros la Revolución, para alistarnos en la guerra contra Dios. El único antídoto para el veneno que nos dan es la verdad. Pío IX bendijo este trabajo. Y el autor advirtió que compadecería al católico que no comprendiera su importancia. Su objeto es hacer comprender : 1º. Lo que es la Revolución, hoy más que nunca ; 2º. Cuáles son las ilusiones que pueden arrastrarnos al error revolucionario ; y 3º. Qué el primer deber que en nuestro tiempo de trastornos y ruinas incumbe al cristiano es gritar: ¡Fuego!