Con la discreción que la caracteriza, la autora trata de plasmar, de f orma nítida, una norma para la descripción de archivos, de los documen tos que contienen y de la terminología que debe ser reflejada en sus d efiniciones, con objeto de que todo el mundo pueda entenderla y adopta rla. Se trata de una propuesta que espera ser refrendada, corregida, m odificada o ampliada, pero que constituye un gran punto de partida.