La nanotecnología, es decir la capacidad de trabajar la materia a escala atómica o molecular, es una fuente inagotable de innovación. Su aplicación en la intersección de la medicina, la biotecnología, la ingeniería, las ciencias físicas y las tecnologías de la información, abre nuevas posibilidades y orientaciones para la I + D, la formación, la gestión del conocimiento y la transferencia de tecnología. Los últimos años, la nanotecnología ha penetrado en numerosos mercados y de este hecho están derivando nuevos retos y oportunidades por las ventajas competitivas de las economías más desarrolladas.