La lentitud de los bueyes, de Julio Llamazares ?formado por un poema unitario dividido en veinte fragmentos? desarrolla una meditación sobre el tiempo, la soledad, el sentido de la vida y de la muerte (meditación que será también el eje de su siguiente poemario, , aunque en este será perceptible la influencia surrealista). El ritmo lento, reiterativo, tan acorde con el tema, constituye uno de los aciertos del libro.«La memoria (de la nieve) y los recuerdos (esos bueyes que pasan con lentitud sobre ella echando vaho y vapor sobre un paisaje cada vez más desdibujado y borroso) son todo mi patrimonio poético y sobre el que se sustenta toda la arquitectura de mi literatura y de mi identidad. Por eso este libro es para mí tan importante, tan inseparable de mi condición humana, una condición humana que impregna mi imaginario y me atrevería a decir que mi misma conciencia». Del prólogo de Julio Llamazares.«La lentitud de los bueyes tiene, más allá de sus sorprendentes asociaciones verbales (característica esencialmente poética), un componente narrativo: se trata de un extraño viaje desde el recuerdo (y desde el olvido) en cuyo fondo se estabiliza la imagen de un lugar y un tiempo perdidos. Un tiempo y un lugar de desaparecida serenidad campesina».Antonio Gamoneda, Ceranda