En la Europa del Antiguo Régimen, en su mayor parte iletrada, las imág enes constituyeron un medio de comunicación de la máxima importancia. Esta realidad resultó muy relevante en el campo de la transmisión de m ensajes políticos, basada en la adhesión afectiva más que en la argume ntación racional. Gobernantes y oponentes al poder en todos los ámbito s produjeron una cantidad de imágenes en apoyo de sus posiciones como no se había visto nunca antes en la historia del continente. Por sus m ismas características, las imágenes constituyeron un medio de comunica ción que trascendía las fronteras políticas y daba lugar a mensajes in teligibles en tradiciones culturales diversas. Este fenómeno fue notab le, sobre todo, en el conjunto multinacional que era la Monarquía Cató lica. En el presente libro se profundiza en el estatuto de la imagen e n la Edad Moderna para conocer su funcionamiento y eficacia, así como su recepción.Joan Lluís Palosáes profesor de Historia Moderna en la Un iversitat de Barcelo