El estudio más completo sobre el derecho a la autodeterminación sexual de las personas en el ámbito internacional. ¿El Derecho internacional castiga la violencia sexual para proteger la libertad o lo hace movido por una voluntad paternalista de proteger a las mujeres? Para dar respuesta a esta pregunta, este libro examina los antecedentes, el Estatuto y el trabajo de la Corte Penal Internacional. Plantea si, al tratar de superar ciertos sesgos de género, la Corte puede estar favoreciendo la construcción de un derecho humano a la libertad sexual, y evalúa su potencial influencia en la práctica interna e internacional de los Estados relativa no solo a la prohibición de los ataques contra la autonomía sexual, sino, sobre todo, al respeto y la protección de la libre disposición del propio cuerpo.El proyecto de investigación que dio lugar a esta obra obtuvo el I Premio Luis del Castillo sobre Justicia Penal Internacional y Derechos Humanos.