Hay reinas que nacen para serlo. Isabel no fue una de ellas.Era la segunda hija de un rey enfermo, criada lejos de la corte, sin trono a la vista y sin nadie que apostara por ella. Pero el convulso siglo xv ibérico ùmarcado por las luchas nobiliarias y las monarquías inestablesù terminó abriéndole el camino hacia la corona de Castilla. Isabel supo verlo antes que nadie. Y tuvo la determinación de recorrerlo.Lo que vino después cambió el mundo. Unificó la Corona, culminó la conquista de Granada y puso en marcha la administración de un territorio inmenso y desconocido. Fue estratega, reformadora y, en muchos sentidos, la primera reina moderna de Europa. Pero también impulsó la Inquisición y firmó la expulsión de los judíos. Su figura no admite lecturas simples, y comprenderla exige asumir esa contradicción.Once especialistas reconstruyen aquí a Isabel desde perspectivas diversas ùla corte, el poder, la familia, la guerra, la fe o el Nuevo Mundoù para ofrecer el retrato más riguroso y completo posible de una mujer que, cinco siglos después de su muerte, sigue desafiando cualquier intento de simplificación.