El Festival de Teatro Clásico de Mérida lleva décadas exhibiéndose como orgullo cultural de Extremadura y referente de la escena española. Sin embargo, tras el fulgor de los focos se extienden zonas de sombras, silencios interesadamente pactados y maniobras de poder que las narrativas oficiales han evitado iluminar deliberadamente. Con la complicidad -y el testimonio irrebatible- de Diana Carmen Cortés, cuya voz crítica fue cercenada en las crónicas institucionales, José Manuel Villafaina alza esta ?trinchera? literaria para restituir la memoria borrada. Juntos convierten la palabra en un acto de justicia: rescatan críticas censuradas, denuncian agravios soterrados y reivindican la dignidad de un teatro que, cuando es verdadero, se enfrenta sin miedo a su tiempo.Villafaina -decano de la crítica teatral española, director del Centro Dramático de Badajoz y agitador cultural de referencia- ha vivido cada etapa. Desde el auténtico renacimiento en 1983 hasta los vaivenes contemporáneos, disecciona la sucesión de directores (José Monleón, Manuel Canseco, Espectáculos Ibéricos, Jorge Márquez, Francisco Carrillo, Francisco Suárez, Blanca Portillo y Jesús Cimarro) y radiografía los intereses cruzados que han marcado el rumbo del Festival.