Este estudio revela una realidad compleja: el hecho de que, en el mundo rural, l a mayor parte de las mujeres compaginan las tareas del sector con las responsabi lidades domésticas, lo que conlleva que su contribución quede diluída y esté con siderada sólo como una "colaboración" a la economía familiar. Por este motivo, s u presencia como socias en las cooperativas no supera el 22% y su participación en la toma de decisiones es prácticamente inexistente.