Cuando en España se escribe o se habla de las exportaciones a otros países el tema se centra casi exclusivamente en los productos industriales y, dentro de los servicios, en los ingresos por turismo. Sin embargo, España exporta cada vez más æserviciosÆ a otros países: transportes de todo tipo, prestación de servicios de consultoría económica y, sobre todo, técnica y relacionada con la construcción de grandes obras, finanzas y seguros, filmes y grabaciones de series para televisión, actividades relacionadas con la cultura y los deportes que desarrollan fuera de España nuestros artistas y deportistas, e incluso la prestación de servicios sanitarios y educativos.No todas las exportaciones de servicios se llevan a cabo mediante lo que cabría calificar como exportaciones ædirectasÆ, es decir, transfiriendo a clientes internacionales servicios que se preparan y realizan dentro de España. A diferencia de lo que ocurre con las mercancías, los servicios pueden æexportarseÆ mediante cuatro vías o æmodosÆ diferentes, como se reconoció hace años por el GATS (General Agreement on Trade in Services) y se acepta a escala internacional. Dichos æmodosÆ o formas de exportaciones son los siguientes:-Las transacciones de servicios basadas en que el proveedor está en un país y el consumidor o demandante en otro, pero ninguno de ellos se ve obligado a desplazarse. Se traducen, en definitiva, en transacciones comerciales de servicios realizadas mediante contactos directos entre las dos partes.-La prestación de servicios que exige que el consumidor, residente en otro país, debe desplazarse obligatoriamente al país que le ofrece el servicio si desea poder disfrutarlo (el ejemplo del turismo es el más claro, pero valdría también para otros servicios relacionados, p.ej., con actividades culturales, visitas monumentales, etc.).-El suministro de servicios en países distintos del de la empresa que esta proporciona mediante la apertura de sucursales, filiales o tomando posiciones en empresas locales del país donde ya tienen, o pueden esperan tener, clientes. Un caso cada vez más frecuente, que se traduce en la realización de inversiones directas del propio país en el extranjero. Los ejemplos de entidades financieras, de seguros, comerciales, etc., son bien conocidos.-El caso de los servicios ofrecidos en otro país durante un determinado período mediante el desplazamiento de personal de la empresa instalada en el propio, que regresarán más tarde a su sede principal.Hay que tener en cuenta, por otra parte, que las nuevas estadísticas sobre comercio de servicios que se están produciendo, por parte de la OECD y de la OMC, tratan también de reflejar cuál es el contenido de æserviciosÆ que se ha incorporado a la producción de los bienes o manufacturas que un país exporta al extranjero. Piénsese en el caso de los automóviles, con la incorporación de servicios de diseño, de tecnología electrónica y su software, etc., o bien en el caso de los productos de confección, donde de nuevo se incorpora un amplio volumen de servicios en la producción de cada artículo (diseño, publicidad, comercialización, financiación, post-venta, etc.). Un cálculo que en el caso español ha elevado la importancia de los servicios æexportadosÆ directa o indirectamente a cerca del 50%, como media, del valor total de los bienes exportados por España, una cifra muy superior, por supuesto, a la que resulta de las anotaciones en la balanza de servicios de nuestra balanza de pagos. Este tipo de estadísticas, impulsadas por la OECD y la OMC, están llamadas a clarificar el verdadero peso de los servicios en el comercio mundial que normalmente se cifraba en el entorno del 20% del total del comercio (tanto en importaciones como en exportaciones), pero que si se contabilizan los servicios æincorporadosÆ a los productos, manufacturas y materias primas intercambiadas elevan dicho porcentaje a cotas que, en no pocos casos, duplican dicho porcentaje o más, permitiendo, por otra parte, diferenciar e...