Todo empezó con un mensaje a medianoche: despierta.Martina solo quería sentirse especial, ser otra, convertirse en Ayla Roja. Pero en la red, nadie es quien dice ser y el peligro acecha. Alguien la observa, sabe quién es...o quién está intentando ser. Y Martina, sin saberlo, ya ha caído en la trampa. Está enREDada.