En todos los rincones del cosmos, la química revela su universalidad: las mismas moléculas orgánicas que dan forma a los bloques fundamentales de la vida en la Tierra también están presentes en las vastas extensiones del espacio. Este principio conecta nuestra existencia biológica con las estrellas y nos invita a explorar una pregunta esencial primigenia: ¿qué es la vida y hasta dónde se extiende su potencial creativo, su capacidad de emerger en el universo?