En 2020, solo un año después de rozar el ascenso a Primera, el Deportivo bajaba a Segunda B. El equipo coruñés, uno de los únicos nueve campeones de Liga, caía al barro de manera tan cruel como dolorosa. Seis años después, ha vuelto a la élite. Pero el camino no ha sido sencillo. En su periplo por el inframundo del fútbol español, el Dépor ha destituido a siete entrenadores. La directiva se ha remodelado por completo. La plantilla ha cambiado de manera casi íntegra. Pero hay algo que se ha mantenido inmutable: el apoyo de su gente. La ?hinchada que nunca se rinde? no ha dado la espalda a su equipo. Partidos perdidos ante Celta B o Coruxo, derrotas dramáticas en playoff, encuentros vergonzantes ante equipos históricamente muy inferiores... Nada de eso pudo con la hinchada blanquiazul. Tras esos durísimos momentos, el equipo comenzó a reponerse. El regreso de Lucas, la fiebre por las piñas, la irrupción de Mella y Yeremay, la constancia de Villares o los goles del ?percebeiro? Zaka han hecho que el equipo firme dos ascensos en tres años. ?Nos van a ver volver?, gritó Riazor durante años entre rabia y pasión. Ya nos han visto hacerlo. En estas páginas revivimos cómo.