Balete tenía una gran afición y esta era contemplar los movimientos de las nubes y dibujarlas, se le daba muy bien el dibujo. Mientras papá Barrilete definía sus hermosos y exclusivos muebles, y mamá Barrilete cosía sin parar, a Balete le gustaba observar las nubes. Balete veía en cada nube una forma distinta, luego cogía un papel, sus lápices de colores y dibujaba la forma que creía ver en las nubes. Siempre que Balete se portaba bien, le regalaban una bonita caja de lápices de colores.