El Buscapié es una obra envuelta en uno de los misterios literarios más fascinantes del Siglo de Oro español. Durante siglos, se rumoreó que Miguel de Cervantes había escrito un opúsculo con este título para defender la primera parte del Quijote de aquellos lectores que no lograban comprender su sutil ironía ni sus críticas ocultas. Sin embargo, el texto original se consideraba perdido, hasta que en 1847 el erudito Adolfo de Castro anunció el hallazgo de un manuscrito que encajaba perfectamente con la descripción. La publicación causó un enorme revuelo en el mundo académico, dividiendo a los expertos entre quienes celebraban el descubrimiento y quienes sospechaban de un fraude.Finalmente, se demostró que el texto era una brillante falsificación creada por el propio Castro para demostrar sus profundos conocimientos sobre el lenguaje cervantino. Hoy en día, esta pieza se valora como una ingeniosa recreación histórica y un testimonio del impacto cultural de Cervantes.