El suicidio constituye un grave problema de salud pública que, en las últimas décadas, ha mostrado un aumento en el número de casos entre la población de adolescentes y adultos jóvenes. Se han relacionado diversos factores de riesgo y de carácter predictivo de la conducta suicida, de modo que el conocimiento y la identificación temprana de los mismos resultan fundamentales para su prevención. Realizar una intervención educativa a través de módulos de aprendizaje electrónico puede ser una estrategia eficaz para aumentar las competencias de los profesores en la detección precoz de conductas suicidas en el alumnado, y de este modo prevenir el suicidio entre adolescentes.