Una economía apta para el siglo XXI debe partir del dato de que la energía solar y la fotosíntesis son la base de la vida y la riqueza, y debe admitir que tierra fértil, bosques y caladeros son capital, capital natural, cuya degradación equivale a descapitalización y, por ende, a empobrecimiento y, en última instancia, hambre en un mundo superpoblado. Lester Brown maneja un volumen impresionante de datos obtenidos de las fuentes más fiables a través de los cuales ilustra la grave situación de deterioro ecológico en la que nos encontramos. En este texto se habla de los fundamentos ecológicos de la economía humana, de los flujos de materiales, energía y desechos que circulan por la actividad económica, así como de los graves riesgos de destrucción de la base natural de recursos que hace posible la vida humana civilizada. El eje central que articula el libro es la idea de que la combinación de un crecimiento demográfico desmedido, una agravación de los impactos de las técnicas sobre el me